“Se hacen versos de la grandeza, pero sólo del sentimiento se hace poesía”

                                                                                                     José Martí

 

La localización geográfica y la excelente protección que tenía la bahía de la Habana la hacía muy codiciada por los navegantes de  la época que traían  de las colonias todo el oro,  la plata y otras riquezas para viajar  posteriormente a la metrópolis. Sus flotas,  la de “Tierra firme” y la de “Nueva España”, siempre deberían hacer escala en esta bahía. Sus fortificaciones modernas construidas alrededor de la misma, la hacían un lugar muy seguro. Por estas y otras razones, en 1762 los ingleses tomaron la Ciudad de La Habana y la ocuparon por un período de once meses. Tras éste  suceso histórico se tiene conocimiento, que el primer nombre en imponerse en la literatura cubana data del 25 de agosto de ese mismo año, cuando la Marquesa Jústiz de Santa Ana, a sus 29 años de edad, lidera  un grupo de mujeres habaneras que se unieron para escribir una  protesta por la rendición de la plaza de la Ciudad de la Habana ante la ocupación inglesa, estos documentos fueron  dirigidos al rey Carlos III de España. El primero de ellos  se llamó  el “Memorial” y fue elaborado el  25 de agosto de 1762, apenas unos días después de la capitulación, en este escrito se culpa al Gobernador Prado y a sus oficiales de haber permitido la toma de la ciudad; los tilda de cobardes, éste documento tiene un carácter corporativo.

El segundo,  la “Dolorosa métrica espresión.” Elaborado en décima espinela,  no lleva firma y es adjudicado también  a la Marquesa Jústiz de Santa Ana, constituyendo el más famoso escrito de rebelión elaborado  ante el abuso militar, la cobardía y poco honor de los soldados que custodiaban la ciudad, al dejar la protección de la Habana  en manos de civiles.

Estos documentos  de proclamación de los derechos ciudadanos tuvieron una   mayor connotación por haber sido elaborados  por las damas más influyentes de la sociedad cubana y  redactado por la Marquesa, en donde no sólo se exigen reivindicaciones para los cubanos y las mujeres, sino también se resume el contenido crítico de la obra  y la franca confrontación con las autoridades coloniales.*1

Doña Beatriz Agustina Jústiz de Santa Ana, nació en la Habana  el 24 de febrero de 1733, su madre Beatriz de Zayas Bazán  y su padre  Manuel  José de Jústiz , quien fuera coronel de los Reales Ejércitos  y  Sargento mayor de la plaza de La Habana , castellano del Morro y gobernador de La Florida.  Se casó en 1751 con un primo doce años mayor que ella, Manuel José de Manzano y Jústiz, primer Marqués Jústiz de Santa Ana, contador mayor del Real Tribunal de Cuentas de la Isla y alcalde ordinario de La Habana. 

Su casa, construida en el siglo XVII frente al mar y muy cerca de la Plaza de Armas, fue una de las más imponentes de la ciudad, con una torre mirador de cuatro pisos, y dio nombre a una de las calles que la flanquean.” Muere el 5 de julio de 1803 en su hacienda “El Molino”, en Matanzas.*2

 Debo adicionar que sobre la veracidad de lo antes expuesto y la existencia de la Marquesa Jústiz de Santa Ana se menciona, que Doña Beatriz, era amante de la poesía y disfrutaba de una hacienda en Matanzas llamada “El Molino” a donde le gustaba ir con frecuencia; allí cuidaba de sus esclavos negros, los educaba, los casaba  y luego  les daba la libertad. Vale la pena citar  una pequeña historia que relaciona a  uno de sus esclavos con las letras de la época, su nombre: Juan Francisco  Manzano, quien escribiera la obra titulada: “La autobiografía de  un esclavo” publicada en  1835.*2 y 3.

“EL memorial” (fragmentos)

“Adónde recurrirán nuestros corazones, penetrados del más vivo y tierno dolor sino a los pies de V.M.” (p. 8); y a la sensibilidad y devoción puestas a prueba por los acontecimientos: “el valor que tuviéramos para ver correr la sangre de todos nuestros inmediatos en sacrificio de Dios” (ibid.).
“Sabe Dios que deseamos dar a V.M. un informe ajeno de artificio de cuanto ha deducido esta desgracia” (ibid.), y del injusto proceder de los gobernadores de esta parte del mundo …en donde a cualquiera vasallo que toma el legítimo recurso de quexarse a V.M. o noticiarle algún aviso importante lo atropellan, cerrándole esta puerta con la palabra sedición [énfasis de las autoras], a cuya farsa vivimos expuestos (sin más arbitrio que padecer) los que lexos de la sombra de V.M. veneramos rendidos sus más pequeños preceptos.*5

 “Dolorosa métrica espresión” escrita en 24 versos al Rey Carlos III de España.

(Extraido del trabajo del  I Congreso virtual sobre Historia de las mujeres. 2009. Escritoras cubanas: Un viaje desde el siglo XVIII hasta la actualidad . Ana M. Barandela.)

 

Oh Habana noble ciudad,                Tu Habana Capitulada?

Emporio de distinción,                     tú en llanto? Tú en exterminio?

Centro de la Rebelión,                      tú ya en extraño dominio?

y cifra de la Lealtad.                        Que dolor ¡Oh patria amada!

Que causa, que novedad                  Por no verte enajenada

Hoy obscurece tu gloria?               Cuantos se sacrificaron?

Oh triste amarga memoria             y cuantos más envidiaron

Al papel te he de exponer               tan feliz honrosa suerte,

Si el bronce puede romper             de que con sangre en la muerte

Lo funesto de tu historia.               Tus exequias rubricaron?

 

Por ti el paisaje atento                ( ) las armas hizo entregar

Como logro en tu región              legitimo superior:

La primer respiración,                 Oh peligros del honor

Diera hasta el último aliento.     Expuestos a un frágil vaivén!

Si al Morro con tal contento        el británico vigor,

Caminaría perecer                        no pudo, no contrastar

Sin poderse defender                    más de invadir todos ven

Cuanto más a la Cabaña,             que se negó la licencia;

Cuerpo a cuerpo, y en campana   si es delito la obediencia,

Donde podrían vencer?.               Que otras leyes se nos den.

 

Este acto revoluciona las letras cubanas al exaltar a la mujer con un criterio de independencia y valentía, aun sin poder escribir sus verdaderos apellidos al usar el de sus esposos y de esta forma quedar en el anonimato.

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Según escribe Max Henríquez Ureña en el volumen 1 de su “Panorama histórico de la literatura cubana”, una Sra. de nombre N. Cruz nacida en la Habana, publicó en México en el año  (1763) unos versos de igual similitud de contenido inspirada en la Toma de la Habana por los ingleses. *4

No se conoce hasta el momento alguna información que  justifique tal confusión en los nombres y citas históricas entre Lezama y Ureña, incluso el trabajo de investigación de  Campuzano corrobora la teoría de Lezama. Sólo  me atañe  referirme a la historia de la mujer y su papel en las letras cubanas, y por ello considero que ya sea  la Marquesa de Justiz o  la Sra. N Cruz, la realidad es que existió esa dama cubana que alzó su pluma para enfrentar a la sociedad y romper con el mito de que sólo los hombres servían para tal menester.

 

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Con otra fuerza gnómica (*), llega a la literatura cubana la “discriminación racial” que suma la ya conocida “Discriminación por la “féminas”. Si eras mujer, y peor aún de color “negro” pues serías el último eslabón de la humanidad, por no decir que el primero, pues se revelan teorías de la evolución del mundo, que expresan que el primer vientre en la humanidad perteneció a una mujer “Negra”.

A pesar de todo ello, leyendo la obra de Antonio López Prieto “Parnaso cubano” menciona a una Dama y Profesora Doña Juana Pastor, mestiza, quien además de ejercer su profesión de magisterio dándole clases de lectura, escritura, aritmética y doctrina cristiana a niños de todas las razas y sexos en la barriada de Jesús María, escribía sonetos y décimas, incluso hasta en Latín. De su obra casi no se tiene nada, se piensa que por la falta de imprenta de la época no pudo publicarse, solo alguno que otro soneto y décima se salvó del olvido. El resto de su obra que se dice fue bastante, no se conoce. El sr. Armas se refirió a ella como La primera que hizo resonar el arpa cubana en el siglo pasado” (cit. en Calcagno 487)   .

Se conoce que el “27 de nov de 1815” dicha poetisa escribió unas décimas improvisadas que constituyeron la primera manifestación femenina de la lírica cubana en defensa de la mujer.

 

La nativa inclinación

Que sus dos tardes te he mostrado

En cuanto a el gusto y agrado

En el trato de varón,

Es tema de mi sermón;

Y de contado, protesto

Que si no se hace molesto

A tu oído mi relato,

Me explicare con recato

Bajo del siguiente texto.

 

“Delitia mas ese cum filiis hominum”.

 

Dijo Dios, y con justicia

Digno es que el Ángel se asombre,

Que era su delicia el hombre;

Que era el hombre su delicia.

¡Que remarcable caricia!

¿Luego que debo hacer yo,

Cuyo sexo Dios formo

Para compaña de aquel

Que él llama delicia de el?

¿Puedo abominarlo? No.

Compadezco del impío

Me lastimo del inepto

Doy incienso al predilecto,

Y del soberbio me rio:

Tambien sagaz me desvío

Del grosero rasgador

Que infiero viole mi honor,

Más siempre con fe sencilla

Por saber soy su costilla,

Que es fuerza le tenga amor.

 

Genialmente esta explicado

De mi carácter lo puro,

Y creo quedes seguro

Que es seguro lo estampado:

Ordena que tu mandado

Sobra cumplir con primo,

La que disfruta el honor,

Aunque aldeana infeliz

De estar a tus plantas Ruiz.”

 

Firmada: Juana Pastor

De ella, se llegó a decir que escribió “poemas sin importancia” según cita de José María Chacón y Calvo en 1922 .Pienso, que si Doña Juana Pastor siendo mujer mestiza, en época de esclavitud, llegó a ser reconocida por sus propios colegas de la época y ejerció su profesión de maestra de las “damas más distinguidas de la sociedad cubana”, muriendo con el título de “poetisa” y la consideración de ser la “pionera en la lucha de la igualdad intelectual de la mujer cubana” como expone el Dr. López Torres en su “Compendio de la Historia de Cuba” , tiene el derecho a sumar su nombre en una página de nuestra historia literaria. Es triste que no tuviera descendientes que protegieran su obra y la inmortalizaran.

Otra referencia: “Esta mujer, de ascendencia africana, es mencionada también por Francisco Calcagno en su Diccionario biográfico cubano, de 1878, como mulata, profesora distinguida y poetisa de La Habana”.

Ya fuera la Jústiz, o La N. Cruz o la Pastora, la primera, segunda y tercera mujer en empinar su pluma y hablar por las demás, a pesar que la sociedad las confinó a un rincón olvidado, quiéranlo o no, aquí están sus credenciales que las endosan en las crónicas de la literatura cubana.

Bibliografía consultada

*1 Extraído de Antología recopilada por Lezama 1965 156-158.

*2 Campuzano 2001

*3”Autobiografía de un esclavo” de  Juan Francisco Manzano.

*4 Max Henríquez Ureña, critico dominicano , volumen I de su Panorama Histórico de la literatura cubana,  El dato anterior aparece en la Biblioteca  hispano ─americana septentrional, obra de José Mariano Beristán de Souza publicada también en México, entre 1816 y 18211 (2:N. pág.).. El manuscrito, se conserva en la Academia de Historia de Madrid. Su título es “Dolorosa y métrica expresión del sitio y entrega de La Habana”.

*significado: “gnómica” – (Los gnomas fueron definidos por Henry Peacham (¿1576? – ¿1643?)) Como un dicho perteneciente a los modos y prácticas de los hombres que declaran, con brevedad, qué debe hacerse y qué no en nuestra vida.   

 – Según los griegos, una “opinión”.

*5 “Las muchachas de la Habana no tienen temor de Dios”, Luisa Campuzano. Investigadora

 

Otras bibliografías consultadas

*”La cuestión político –social en la isla de Cuba .Juan F Risquet Harvard Library Sep. 1918.

*“Compendio de la Historia de Cuba” Dr. López Torres. 19001. (Alejandro María López y Torres).